Hoy les comparto un poema, esperando sea de su agrado, y si no, símplemente ignórenlo.
AMÉMONOS
¿Hoy, de tus besos, me darás la miel divina?
¿Será este día cuando yo transite
De mi estancia triste
Al paraíso de tu fuente cristalina?
Si así el destino lo dispone y lo permites
Verás que aún nos queda mucha vida;
Sabrás de esta pasión que tú pusiste
Desde el día en que anidaste en mis pupilas,
Y has sido estrella que dirige
Mi existencia, que es sin ti, vacía.
Hoy habrás de sentir lo que yo siento.
Sentirás la erupción de tus entrañas.
Todo el fuego que nos trae tormento
Habrá de brotar, cuando entre llamas
Mis manos te acaricien como quiero.
Cuando tu piel estremecida por las ansias
Vibre al mismo compás de mi concierto
En un clímax donde abrirán sus alas
La euforia de los cuerpos,
Lascivia reprimida, que no es mala;
Y el vaivén y fusión del sentimiento.
Habrá luz en el cielo que una vez vimos oscuro.
Habrá sismos interiores que destruyan
Las mentiras que nos dicta el falso orgullo.
Seré tuyo,
Serás mía. Aunque el prejuicio nos imbuya
Que lo nuestro es pecado y es impuro.
No hagas caso de las voces que hacen bulla
Por envidia, por maldad, por juicio duro.
¿Qué es pecado? ¿La opresión que a algunos frustra?
Y si Dios mandó que amáramos los unos
A los otros, ¿surgen dudas?
Amémonos, mi bien. Dios es amigo.
Por amarnos no tendremos
Cruel castigo.
En cambio, recompensa encontraremos
Que nos lleve a cumplir nuestro destino.
Germán López Sanmartín